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Cotas del esquí: qué son y cómo influyen en su geometría

Cuando lees unas cotas como 130–85–115 mm, la primera cifra corresponde a la zona ancha de la espátula, la segunda al patín —la parte más estrecha bajo la bota— y la tercera a la cola.

Esas tres cifras permiten comparar rápidamente la silueta de dos esquís. Para elegir bien, sin embargo, hay que leerlas junto con la longitud, el radio de giro, el rocker y camber, la construcción y el uso para el que se ha diseñado cada modelo.

Este artículo forma parte del área de técnica de esquí de uSchuss.

Qué son las cotas de un esquí

Las cotas son tres anchuras tomadas en puntos representativos del esquí. En las fichas técnicas suelen aparecer en este orden:

  • Espátula. La zona delantera más ancha.
  • Patín. La zona más estrecha, aproximadamente bajo la bota.
  • Cola. La anchura de la parte trasera.

Por ejemplo, unas cotas de 130–85–115 mm significan aproximadamente 130 mm en la espátula, 85 mm en el patín y 115 mm en la cola.

Esquema de un esquí con las medidas de espátula, patín y cola que forman sus cotas
Las tres medidas de anchura —espátula, patín y cola— describen la línea de cotas del esquí.

Las cotas permiten intuir el carácter del material porque determinan buena parte de la forma lateral o sidecut. Pero dos esquís con un patín parecido pueden comportarse de manera muy distinta si cambian su longitud, su radio, su flexión, el rocker o la construcción.

Qué nos dice cada medida

Espátula

Una espátula ancha aumenta la superficie delantera y puede ayudar a iniciar el giro y a ofrecer sustentación en nieve blanda. Su efecto depende también del rocker delantero y de cuánto se estrecha después hacia el patín.

Patín

Es la cifra que más se utiliza para clasificar comercialmente un esquí porque condiciona de forma muy visible su comportamiento. Un patín estrecho suele facilitar un cambio de canto rápido en pista dura. Al aumentar la anchura, crece la superficie de apoyo y normalmente mejora la flotación en nieve profunda, a cambio de necesitar más recorrido y palanca para pasar de un canto al otro.

Cola

La anchura y la forma de la cola influyen en cómo termina el giro y en cuánto apoyo mantiene el esquí al salir de la curva. Una cola marcada y potente puede ofrecer mucha respuesta en pista; una cola con más taper, rocker o twin tip puede liberar el giro de otra manera.

Cotas y geometría del esquí: no son lo mismo

Las cotas forman parte de la geometría, pero la geometría del esquí es un concepto más amplio.

Además de las tres anchuras, para comprender la forma del esquí conviene mirar:

  • la longitud;
  • el radio o radios de la línea de cotas;
  • la cantidad y distribución de rocker y camber;
  • el taper de espátula y cola;
  • la forma de la cola y si existe twin tip;
  • la posición recomendada de montaje.

Y después hay características de construcción —rigidez, torsión, materiales, placa, peso— que no son cotas ni geometría estrictamente, pero tienen tanta importancia como ellas en el comportamiento final.

Las cotas describen la silueta. La geometría describe la forma completa. La construcción determina cómo trabaja esa forma cuando la cargamos sobre la nieve.

Cómo influye la anchura del patín

La anchura de patín es una referencia útil, pero no conviene convertirla en una regla absoluta.

En pista dura, un esquí más estrecho suele necesitar menos movimiento para cambiar de canto. Eso favorece sensaciones rápidas y precisas. En nieve profunda, un esquí más ancho reparte la carga sobre una superficie mayor y tiende a hundirse menos.

La flotación, no obstante, no depende solo de los milímetros bajo la bota. También intervienen la longitud total, la superficie de espátula y cola, el rocker, el peso del esquiador, la velocidad y la densidad de la nieve.

Por eso no tiene mucho sentido decir que “95 mm es freeride” y “94 mm es all mountain” como si existiera una frontera física. Son categorías comerciales que se solapan.

Pista, all mountain, freeride y freestyle: orientaciones, no fronteras

Estas familias siguen siendo útiles para orientarse siempre que entendamos que los rangos cambian entre marcas, temporadas y mercados.

Esquís de pista y race

Los esquís diseñados para pista suelen utilizar patines relativamente estrechos porque buscan precisión, rapidez de canto a canto y buen apoyo sobre nieve compacta. En modelos de competición o muy deportivos, la construcción además es especialmente exigente y estable.

Esquí de pista tipo race con patín estrecho y geometría orientada al canto
En pista, un patín estrecho favorece cambios de canto rápidos; el carácter final depende también del radio y la construcción.

En este tipo de esquí la relación con el radio es especialmente evidente. Si quieres profundizar, en qué es el radio de giro de un esquí explicamos por qué el radio nominal no es exactamente el radio de cada curva que realizamos.

All mountain

El all mountain busca compromiso. Normalmente ensancha algo el patín respecto a un esquí puramente pistero y utiliza geometrías que permiten seguir disfrutando del canto en pista sin quedar tan limitado cuando la nieve se rompe o salimos a terreno no pisado.

Esquí all mountain con patín medio para combinar pista y nieve variable
Un all mountain sacrifica parte de la inmediatez de un race a cambio de más versatilidad.

Freeride

En freeride se busca más superficie y flotación. Los patines suelen ser claramente más anchos y el rocker cobra mucho protagonismo. En días profundos, un esquí ancho puede reducir el esfuerzo necesario para mantenerse cerca de la superficie.

Esquí de freeride con patín ancho y mayor superficie para nieve profunda
La anchura ayuda en nieve profunda, aunque la flotación depende también de longitud, rocker, forma y condiciones.

No hace falta sobredimensionar. Un patín enorme puede ser fantástico en un día excepcional y bastante menos agradable cuando volvemos a nieve dura. Si estás pensando en un viaje de nieve profunda, nuestra guía para esquiar en Japón ayuda a poner ese tipo de material en contexto.

Freestyle y snowpark

Los esquís de freestyle suelen combinar twin tip, una posición de montaje más centrada y construcciones capaces de soportar recepciones y uso en módulos. La anchura de patín es solo una parte de ese diseño: no existe una medida única que convierta un esquí en freestyle.

Esquí freestyle de doble espátula diseñado para snowpark y esquí en switch
En freestyle importan tanto la forma de las dos espátulas y el montaje como la anchura del patín.

Cómo se relacionan las cotas con el radio de giro

Las cotas y el radio están directamente relacionados. Cuanto más se estrecha el esquí en el patín respecto a espátula y cola, más pronunciada es su línea lateral y, a igualdad de otras variables, menor tiende a ser su radio nominal.

Pero una cifra de radio no se obtiene mirando solamente el patín. Interviene la geometría completa y la longitud de referencia del esquí.

Sobre la nieve ocurre algo más: al inclinar y flexar el esquí, el radio real de la trayectoria puede ser diferente del valor impreso por el fabricante. Esa diferencia entre geometría y movimiento es precisamente una de las cosas que observamos al analizar el movimiento de un esquiador.

Mis tres referencias personales de material

En la versión original de este artículo contaba una combinación que sigue describiendo bastante bien cómo me gusta organizar mi propio material. No es una recomendación universal; es una referencia personal basada en el tipo de esquí que disfruto.

  • Race/pista: alrededor de 65 mm de patín, unos 180 cm de longitud y radio aproximado de 18–21 m. Me gusta el esquí largo cuando la pista está fina a primera hora.
  • All mountain: alrededor de 85 mm de patín y una longitud cercana a 180 cm para muchos días de nieve variable.
  • Freeride: alrededor de 105 mm de patín para esos días en los que realmente hay nieve suficiente para aprovecharlo.

Las cifras son aproximadas. Según el modelo, su construcción y la nieve prevista, unos pocos milímetros arriba o abajo pueden cambiar poco; una filosofía de diseño diferente puede cambiar muchísimo.

Como dice mi amigo Mohe: “Lo importante es el indio, no las flechas”.

La frase resume bien la idea: el material ayuda, pero no sustituye a la técnica ni a la capacidad de adaptarse.

Cómo elegir unas cotas para ti

Empezaría por el uso real, no por la cifra más llamativa de la ficha técnica.

  • ¿Dónde esquías la mayoría de días? Pista dura, nieve variable, bosque, fuera de pista, park…
  • ¿Qué tipo de curva disfrutas? Giro corto y rápido, arcos medios, velocidades altas, conducción más relajada…
  • ¿Quieres un solo par o varios? Un esquí único exige compromisos; una colección permite especializar.
  • ¿Qué nivel y condición física tienes? Una geometría atractiva puede venir acompañada de una construcción muy exigente.
  • ¿Qué nieve vas a encontrar de verdad? Comprar un patín enorme para dos días de powder al año puede no ser el mejor compromiso.

Si el objetivo es mejorar sensaciones y entender por qué un esquí responde de una forma concreta, probar material y contrastarlo sobre nieve aporta mucho más que comparar tablas desde casa. Un profesor de esquí con buen criterio técnico puede ayudarte también a distinguir si una dificultad viene del material, de la tarea o del movimiento.

Preguntas frecuentes

¿Qué significan tres números como 130–85–115 en un esquí?

Son, en ese orden, las anchuras aproximadas de espátula, patín y cola, expresadas en milímetros.

¿Más patín significa siempre más flotación?

Más anchura aumenta la superficie de apoyo, pero la flotación también depende de la longitud, el rocker, la forma de espátula y cola, el peso del esquiador, la velocidad y la densidad de la nieve.

¿Un esquí ancho es peor en pista?

No necesariamente, pero suele requerir más movimiento para cambiar de canto y puede transmitir sensaciones menos inmediatas sobre nieve dura que un esquí estrecho diseñado específicamente para pista.

¿Las cotas determinan el radio de giro?

Son una parte esencial del cálculo, pero el radio nominal depende de la línea lateral completa y de la longitud de referencia. Además, el radio real de una curva cambia cuando el esquí se inclina y se flexa.

Las cotas son una pista, no una sentencia

Mirar espátula, patín y cola es una forma rápida de empezar a entender un esquí. El error está en intentar deducir todo su comportamiento a partir de esos tres números.

Las cotas funcionan de verdad cuando las relacionamos con el radio, la longitud, el rocker, la construcción y, sobre todo, con el terreno y la manera en que queremos esquiar.